Todos los seres vivos de la naturaleza rigen sus vidas sobre la base de diferentes ciclos naturales. Algunos de ellos están a la vista, y podemos reconocerlos en las cosas cotidianos, como por ejemplo aquellos ciclos asociados a la Luna (mareas, ciclos menstruales, ciclos reproductivos de algunos animales, siembra y cosecha). En otros casos, estos ciclos se encuentran algo ocultos, y después de estudios sistemáticos, los científicos lograron demostrar su existencia.

 

          A nadie escapa que nuestras vidas se rigen por el movimiento de la tierra, o por el movimiento del Sol en su recorrido aparente. La sucesión de noches y días está tan incorporada en nuestras células que nuestros ciclos elementales se rigen por este movimiento. Las noches son las que nos procuran el descanso y el sueño, mientras que desarrollamos nuestra actividad durante el día. O por lo menos así debería ser. Muchas personas que cometen algunos desarreglos con respecto a lo que estos ciclos naturales indican, sufren en su organismo las consecuencias de no tener en cuenta los tiempos biológicos. Muchas plantas siguen un ciclo diario en el que despiertan atraídas por los primeros rayos de Sol, y duermen durante la noche.

          Mas allá de esto que es evidente, existen ciclos planetarios, determinados por el movimiento de cada uno de los planetas y sus conjunciones o encuentros. Es así como Júpiter da una vuelta alrededor del Sol en doce años, Saturno en veintinueve y Urano en ochenta y cuatro. Estos tres planetas rigen ciclos denominados mayores y que básicamente están asociados con el conocimiento astrológico.

          Pero hoy nos ocuparemos de otra forma de medir los ciclos fundamentales, o por lo menos de una larga tradición en su utilización. Los ciclos planetarios posteriores a la fecha de nacimiento sobre la base del cálculo biorrítmico.

CICLOS PLANETARIOS POSTERIORES A LA FECHA DE NACIMIENTO:

          Estos ciclos son fácilmente calculables. Basta con sumar a la fecha del cumpleaños la cantidad de días indicada entre paréntesis al lado de cada ciclo mencionado, para obtener el período en que ese ciclo se extiende. De esta manera nos encontraremos en el ciclo solar durante los primeros cincuenta y dos días posteriores al cumpleaños, luego estaremos en el ciclo lunar, y así en forma sucesiva hasta completar los siete ciclos planetarios.

CICLO SOLAR - (52 días): Cumplimiento de proyectos y aspiraciones. Apto para solicitar favores, cambiar empleo, empezar o concluir cuestiones legales, obtener préstamos, formar sociedades mercantiles. Atender la visual, no forzar. Favorable a tratamiento de enfermedades crónicas o rebeldes.

CICLO LUNAR - (51 días): Viajes cortos, de los que se espera resultados inmediatos. Se atiende lo doméstico, No es recomendable para compra de inmuebles, construcción de edificios, iniciar negocios duraderos, firma de contratos duraderos y préstamos de dinero. Favorable a cambios, traslados y mudanzas, negocios con móviles, líquidos, transportes, conferencias, cinematografía. Malestares e inquietud.

CICLO MARCIAL - (51 días): Aumento de la energía física. Perseverancia. Si se es prudente, las iniciativas que se tomen pueden ser exitosas. Apto para eliminar competidores. No a las acciones legales de tipo comercial. Favorable a la industria pesada, electromecánica, la Armada, corredores de comercio y comerciantes. Apto para que las mujeres alcancen el favor de los hombres. Riesgo de accidentes, indigestiones, erupciones, aumento de la presión arterial. Beber agua en abundancia y mantener la higiene.

CICLO MERCURIAL - (51 días): Vigor nervioso, aumento de las facultades intelectuales. No a contraer matrimonio, admitir empleados o sirvientes nuevos, comprar inmuebles y concertar negocios. Favorable a lo intelectual, literatura, artes gráficas, estudios científicos, artísticos y filosóficos, elocuencia y persuasión. Atención a robos, estafas, chantajes y falsificaciones. Neurosis, desasosiego, malhumor, perturbaciones cardíacas y digestivas. Aumentar las horas de sueño. Proyectos que se cumplen durante el siguiente ciclo.

CICLO JUPITERIANO - (51 días): Tan favorable como el primero y con sus implicancias. Triunfo personal. La justicia se cumple. Estados superiores de la mente y el espíritu. Muy favorable para el trato con altos dignatarios. Cobro de deudas. Viajes largos. Firmar contratos y liquidar hipotecas. No a negocios turbios y comercio con productos cárnicos. Favorable a tratamiento de enfermedades psíquicas o somáticas, crónicas o inveteradas. No a negocios marítimos.

CICLO VENUSINO - (51 días): Actividades sociales, compra de vestimentas, actividades artísticas, regalos y entretenimientos, solicitar empleo o favores o la cooperación femenina, acciones y bonos, admitir sirvientes nuevos. No a los excesos de cama y mesa, atender la piel, garganta y órganos eliminativos, beber abundante agua y ejercitar la respiración Yoga.

CICLO SATURNAL - (52 días): Análisis y reconsideración del año transcurrido, reconcentración, maduración de planes y proyectos que se cumplirán en el siguiente ciclo. No iniciar nada. Lo que empezó mal en el año termina aquí. Pesimismo. Trato con personas maduras. Apto para compra-venta de inmuebles, patentes o marcas, productos agrícolas. No a viajes de resultado inmediato. Contagios. Desvitalización. No a intervenciones quirúrgicas.