Una de las necesidades que el ser humano tiene es la de conocer su futuro, saber como va a evolucionar su vida y escapar a los hechos negativos que pueden ensombrecer su existencia. Es por eso, también, que el hombre indaga en cuantos métodos existen que le permitan vislumbrar sus posibilidades de destino. El destino forma parte de esa vieja discusión en la que todos nos embarcamos y en la que nunca nos ponemos de acuerdo. Sobre este tema existen tantas teorías diferentes como personas en el mundo. Pero básicamente podemos dividir a la humanidad en aquellos que creen que existe un destino prefijado, que rige nuestras vidas y del que nada podemos hacer para escaparnos, y están también los que creen en el libre albedrío, utilizando las indicaciones de astrólogos, videntes, tarotistas, etc. solo para poder elegir entre diferentes caminos que se presentan en su vida, pero considerándose dueños de su propio destino. Por supuesto que también existe infinidad de posturas intermedias, que con diversos matices no hacen mas que alimentar esta discusión cuyo origen (como dice un viejo astrólogo) se pierde en la noche de los tiempos.

 

          Si nos detenemos a analizar seriamente la historia de los métodos que el ser humano eligió como para leer el futuro, nos sorprenderíamos, ya que podríamos llegar a la conclusión de que absolutamente todo lo que existe sobre la tierra es una herramienta válida. En esto podrían encontrar un argumento a favor hasta los ecologistas, ya que esta tendencia a encontrar símbolos en todo lo existente, se sustenta en la teoría del equilibrio universal en el que estamos viviendo, en el que una parte es reflejo del todo, y el hecho de modificar esa parte, causa efectos en la totalidad de las cosas. Recuerdo a un excelente esoterista, que en una oportunidad me había dicho, que era capaz de leer el destino en las líneas de la corbata de una persona. En un primer momento consideré que podría haber perdido la razón, pero más adelante comprendí que es lo que quería significar con esto: que los símbolos, muchas veces, se encuentran tan cerca de nosotros que no le prestamos la debida atención como para poder interpretarlos con claridad.

          Así, el ser humano desde la más remota antigüedad, viene encontrando señales prácticamente en todo lo que se cruza en su camino. Una tormenta, un árbol caído, la muerte de un animal, un sueño... todo resulta válido para interpretar lo que, en muchas oportunidades, suele parecerse a un acto de fe.

          Algunos de estos métodos se han ganado el aprecio y la consideración de las personas, ya que son utilizados en forma cotidiana. Ejemplos de estos métodos son la quiromancia, o adivinación a través de la lectura de las líneas de la mano; la cristalomancia, que permite ejercitar la intuición mediante la contemplación, en un ambiente determinado y propicio, de cristales (típico: la bola de cristal); la catoptromancia, o adivinación por medio de espejos; cafeomancia o teomancia, que es la adivinación mediante la lectura de los pozos de té o café; el Tarot, cuyos símbolos son conocidos por todos; la astromancia (que no es a astrología), que consiste en la adivinación mediante los simbolismos planetarios; hidromancia, o adivinación a través del agua; buzios, dados, vuelo de las aves, etc. etc. etc.

          Pero también existen otros métodos, muy antiguos, pero que pueden parecer absurdos, y que no dejan de tener algo de simpáticos, como por ejemplo, la adivinación a través de los LUNARES DEL CUERPO HUMANO, o MELANOMANCIA.

          Es de tradición mágica, que los llamados lunares del cuerpo humano están determinados por las influencias astrales, sobre todo por la Luna (de allí su nombre). Estas pequeñas manchas de la piel, vienen a ser como indicadores del carácter de las personas, así como de su suerte, vicisitudes y futuro en general. Para interpretar su significado, los magos y astrólogos toman en consideración el lugar en que están, su forma, su tamaño y su color.

          La tradición dice que se deberá saber  que los lunares redondos se refieren a las cualidades positivas de la persona, los alargados a pequeñas y modestas riquezas y los angulares pueden variar entre lo bueno y lo malo, dependiendo de dónde se encuentren. Generalmente los claros son mas favorables que los oscuros, y los totalmente negros presagian dificultades que solo se podrán salvar a base de muchos esfuerzos.

SIGNIFICADO DE LOS LUNARES:

          Según su situación en el cuerpo humano, los lunares tienen los siguientes significados:

 

AXILA: Si el lunar está bajo el brazo izquierdo, indica que la primera parte de la vida del sujeto estará llena de luchas y dificultades, pero con resultados óptimos. Puede, incluso, alcanzarse una buena posición social y reunir cierta riqueza. La segunda parte de la vida puede ser una etapa brillante y llena de dicha. Si el lunar está bajo el brazo derecho, significa que la persona deberá andar siempre con pies de plomo en lo referente a su seguridad y posición económica. Si sabe ser prudente, su existencia conocerá una felicidad estable.

BARBILLA: tanto si está a la derecha como a la izquierda, el lunar en este sitio pronostica afabilidad y disposición generosa. El individuo es trabajador, capaz, responsable, respetuoso y dispuesto a aceptar todas las responsabilidades sociales que le atañen, sean familiares, laborales o mundanas. Los que poseen un lunar en dicho lugar son amantes de los viajes, la geografía, la antropología, la sociología, etc.; y poseen un sentido de la fraternidad muy desarrollado.

BRAZO: tanto si está en el izquierdo como en el derecho, pronostica una vida afectiva intensa, apasionamiento y excelente vida matrimonial. Si se trata de un hombre y tiene el lunar en el codo, vaticina que tendrá que luchar mucho en la vida y deberá enfrentarse con una multitud de obstáculos de toda naturaleza. Si se trata de una mujer, tendrá muchos problemas de tipo familiar y conyugal.

CADERA: un lunar en cualquier parte de las caderas pronostica felicidad, erotismo, enamoramientos, pero también una naturaleza práctica y un carácter ingenioso y calculador, dispuesto a no dejarse arrebatar por pasiones inútiles. Tendencia a que el cerebro domine el corazón, excepto en períodos de luna llena y aspectos astrales caóticos.

CEJA: un lunar sobre la ceja del ojo derecho pronostica firmeza ante las dificultades, fortaleza de carácter, agresividad para enfrentarse con los enemigos, tenacidad para alcanzar los objetivos propuestos. Anuncia una vida muy activa y éxitos en todos los planos: negocios, amor, deportes, artes liberales, amistades, etc. La riqueza está asegurada, pero debe temerse algún contratiempo en la salud, que puede ser grave si el sujeto no descansa lo suficiente o abusa de los placeres. Si el lunar está sobre la ceja del ojo izquierdo, vaticina todo lo contrario: indolencia, desilusiones, carácter débil, infelicidad, fracasos profesionales y familiares, desengaños amorosos, dificultades familiares, etc.

CODO: un lunar en el codo, sea en el izquierdo o el derecho, anuncia viajes, amor a los deportes, interés por las profesiones y trabajos que requieran talento para una o más artes, muchas probabilidades de conseguir la fortuna, ya por el propio trabajo, ya por suerte en los juegos de azar y loterías, ya por herencia. En el aspecto sentimental y matrimonial pronostica dificultades, incertidumbres, penas ligeras y enfrentamientos con hijos.

CUELLO: un lunar situado en la parte delantera del cuello significa buena fortuna, éxito social, encumbramiento, fama, voluptuosidad, grandes amores, mas de un matrimonio. Si está colocado detrás, indica que la persona no deberá abusar de los placeres de la mesa, pues de lo contrario verá empañada su salud y su felicidad, con los consiguientes fracasos sociales y profesionales. Tendrá dificultades en conseguir el equilibrio entre lo sensual y lo espiritual, por lo que algunos apasionamientos y deslices perjudicarán su vida conyugal. Muchas probabilidades de que el primer matrimonio fracase rotundamente.

DEDOS: un lunar en cualquier dedo indica exageración de las virtudes o de los vicios respectivos, determinados según las características quirománticas de cada individuo. Pero, en general, significa falta de habilidad y carencia de diplomacia para solucionar problemas familiares y sociales, así como tendencia a la murmuración, a la crítica, a la calumnia y a la mitomanía.

ESPALDA: un lunar en la espalda pronostica falta de paciencia y dificultades en el campo de los negocios y familiares debido a que no se reflexiona lo suficiente antes de emprender una línea de acción. El sujeto no debe precipitarse en sus deducciones y conclusiones, pues de lo contrario está destinado a cosechar muchos fracasos y sinsabores. Es preciso que aprenda a meditar y a actuar fría y calculadoramente.

FRENTE: un lunar en medio de la frente vaticina éxitos profesionales, celebridad, riqueza, amores, encumbramiento social, dicha conyugal, muchos amigos y admiradores. El sujeto puede alcanzar cargos públicos y mando sobre la comunidad. Si el lunar está a la derecha o a la izquierda del centro de la frente, los pronósticos son los indicados al hablar de las cejas.

HOMBRO: un lunar en este lugar indica un espíritu inquieto, inconformista, insatisfecho con su suerte. El sujeto ambiciona nuevos objetivos constantemente, tanto en el plano sentimental como en el profesional. Pero si el lunar está en el hombro izquierdo vaticina todo lo contrario, es decir, el sujeto se conforma con lo que la vida le da y tiene pocas ambiciones.

INGLE: un lunar en el lado derecho advierte de contratiempos en la salud, por lo que el individuo deberá abstenerse de abusos de toda clase y procurará llevar una vida metódica y ordenada. Si está en el lado izquierdo, anuncia, además, problemas monetarios y financieros.

LABIOS: un lunar en los labios indica un carácter bonachón. Alegre, noble y benévolo. Pero con ambiciones definidas para mejorar la condición social, familiar y profesional. En el aspecto afectivo, es señal de voluptuosidad, de sensualidad, de erotismo y de apasionamiento.

MANOS: un lunar en una mano, que no sea en los dedos, indica abundancia en todo si la persona es cauta y actúa sincera y lealmente con el prójimo. Es símbolo de salud, riqueza y amor. También pronostica suerte en el trabajo o en la carrera y un talento muy desarrollado.

MEJILLA: indica que el sujeto es estudioso, amante de la cultura y de la sabiduría, que es moderado en sus pasiones y en sus críticas, y que no necesita de las cosas materiales para ser dichoso. Si el lunar está en la mejilla izquierda, y el sujeto es del sexo femenino, vaticina cierta inestabilidad de sentimientos y deseos de ser admirada y envidiada. Por el contrario, si está en la mejilla derecha, la mujer puede experimentar cierta inclinación por la vida mística y religiosa.

MUÑECA: significa talento, buen carácter, cordialidad, espíritu amante de las artes. Si está en la muñeca izquierda pronostica problemas familiares y sentimentales, pero si está en la derecha hay muchas probabilidades de alcanzar la dicha matrimonial. En el hombre, un lunar en la muñeca advierte de la posibilidad de dos matrimonios o de dos grandes amores.

NALGAS: un lunar en las nalgas indica que la persona no será muy laboriosa y que preferirá la vida reposada, tranquila y perezosa. Aceptará cualquier forma de vida antes que luchar para abrirse camino en la vida con el trabajo y el estudio. Pronostica cierta inestabilidad sentimental, con tendencia a la inconstancia y a la infidelidad. Es persona destinada a conocer poca dicha en el matrimonio.

NARIZ: un lunar en este lugar indica muchas posibilidades de fortuna súbita por una herencia, lotería o golpe de suerte en un negocio, pero siempre que la manchita esté en la parte frontal. Si está en un lado, advierte de contratiempos profesionales, familiares y de salud, además de vaticinar un carácter más agresivo y tiránico.

OJOS: un lunar en un ojo anuncia talento y sabiduría, pero con pocas probabilidades de que vaya acompañado de riqueza y de felicidad. Si el lunar está en la comisura del párpado, indica que el sujeto es noble, recto, laborioso e inteligente, pero que necesita mucho cariño y comprensión para destacar en su profesión o carrera, sobre todo si es hombre.

OMBLIGO: en un hombre, un lunar en el ombligo significa buena suerte en los deportes, en los negocios, en el trabajo y en los juegos de azar. En la mujer, apasionamiento, voluptuosidad, inclinación por la vida matrimonial y deseos de tener muchos hijos.

OREJAS: un lugar en una oreja es una cosa extraordinaria y pronostica sorpresas agradables, riquezas inesperadas, éxitos profesionales, aventuras sentimentales, proposiciones matrimoniales y triunfos en los deportes.

PECHO: un lunar en el pecho, sobre todo en el hombre, indica mal carácter, agresividad, insociabilidad, tiranía, poco respeto a las ideas ajenas y espíritu de contradicción. Pronostica ataques de cólera y poca disposición para trabajos rutinarios.

PEZON: significa ambiciones sociales, afán de destacar, ansias de ser admirada de alguna forma, naturaleza exótica y amor por la riqueza y la buena vida. Naturaleza voluptuosa, inconstante y deseosa de aventuras sentimentales. Afán de conquistas, de amor, de honores y de riqueza, pero con poca predisposición al estudio y al trabajo.

PIE: un lunar en el pie anuncia inestabilidad emocional, tendencia excesiva a los ensueños, predisposición a la melancolía e inclinación por los trabajos sedentarios. El sujeto, tanto si es hombre o mujer, debe procurar hacer ejercicio o practicar un deporte, de lo contrario sufrirá muchos contratiempos en su salud.

PIERNA: un lunar en una pierna vaticina una juventud con muchas dificultades y contratiempos, pero coraje para sobrellevar todos los infortunios y abrirse camino en la vida con el propio esfuerzo. Si el sujeto sabe concentrar sus energías en un solo objetivo, puede alcanzar éxitos profesionales extraordinarios.

RODILLA: un lunar en la rodilla derecha anuncia carácter amable, bondadoso, sociable y deseoso de agradar y ser útil a los demás. El sujeto, sea hombre o mujer, preferirá la vida matrimonial o familiar que las aventuras y placeres mundanos. Pero si el lunar está en la rodilla izquierda, los sentimientos serán inconstantes y se gastarán en inútiles aventuras sentimentales. Sin embargo, el individuo poseerá talento para los negocios y se verá bastante favorecido en los juegos de azar.

SENOS: un lunar en el seno derecho es anuncio de una naturaleza perezosa, indolente y contemplativa, con marcada tendencia a la vanidad y a la voluptuosidad. Persona poco apta para el matrimonio y para constituir una familia, pues preferirá repartir su amor entre varias personas antes que concentrarlo en una sola. Será muy difícil congeniar con los hijos. Se inclinará por el erotismo en detrimento del verdadero amor. Existirá el peligro de sufrir violencias y percances a causa de conflictos sentimentales. Un lunar en el seno izquierdo pronostica tendencias amorosas más cerebrales que sexuales, con mas inclinación a los ensueños que a las prácticas amorosas. Pese a su carácter plácido, la mujer estará dotada para abrirse camino con su trabajo o profesión, e incluso obtener fortuna o posición social. Muchas probabilidades de hacer un buen matrimonio y de tener varios hijos.

TALON: indica que la persona será activa, decidida y dispuesta a conseguir todo aquello que se proponga, sea en el campo de las artes, de los deportes, de la industria o de los negocios. Tendrá cualidades para hacer fortuna, aunque conocerá muchos enemigos y no siempre saldrá victorioso de sus ataques. Correrá peligro de sufrir la traición de un amigo o de un familiar.

TOBILLO: en un hombre, un lunar en el tobillo, señala un carácter apocado y débil, poco predispuesto a emprender grandes luchas para abrirse camino en la vida. Tendencia muy marcada a dejarse llevar por los demás y a moverse a favor de la corriente del río de la existencia. En una mujer, indica sentido del humor, inclinación a las aventuras sentimentales, deseos de destacar y de ser admirada. Ambiciones de bienes terrenales y poco amor por el misticismo y la religión.

VIENTRE: un lunar en el vientre denota tendencia a los placeres de la mesa, la voluptuosidad, al goce de los sentidos, a los despilfarros y a vivir el presente. Si no se encuentra un cónyuge mas equilibrado, que sirva de freno al afán de placeres mundanos y diversiones, son de esperar graves quebrantos económicos y en la salud.

Hasta aquí lo que dice la tradición mágica, a través del significado de los lunares. Seguro que usted tiene alguno, obsérvelo y verifique si es así como funciona en usted. Si no tiene ninguna, pídale a un amigo o amiga que le permita revisarlo (a veces es una buena excusa), y en una de esas descubre un lunar indiscreto que tiene un profundo significado.

 

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Sobre el autor

Néstor Echarte es astrólogo formado en el CABA hace 30 años. Realizó distintos cursos de perfeccionamiento, con profesionales de la talla del Dr. Carlos Raitzin (SPICASC). Desde entonces desarrolla su labor dentro del área de la astrología tanto en lo que hace a la consulta personal como a la actividad docente. Fundador, junto a otros astrólogos, del Circulo Amigos de la Astrologia en el año 1985. Fundador de la revista electrónica Cosmovisión. Autor de Tablas de Casas Topocéntricas para el Hemisferio sur, e investigador con trabajos publicados en diferentes medios sobre Astrología y Sismología, Astrología Ascensional, Rectificación de la Hora de Nacimiento, Direcciones Primarias, Tema de Época, Astrologia Dracónica, Elixires Planetarios, entre otras colaboraciones con distintos medios. Conduce en San Carlos de Bariloche desde el año 1988 el programa de radio Cosmovisión, donde fundamentalmente divulga temas y conocimientos vinculados a la astrologia. Desarrolla una intensa actividad docente en San Carlos de Bariloche, formando en los últimos 20 años a numerosos astrólogos que trabajan en forma profesional en astrología. También desarrolla su actividad como consultor particular en Bariloche. Desde el año 1981 que expone en diferentes congresos especializados en la temática astroalaógica y brinda charlas de astrología en forma constante en San Carlos de Bariloche, ciudad en la que reside desde 1988. Entre las publicaciones que realizó, además del libro de Tablas de Casas, se encuentran las revista Eclíptica, La Nación de Urania, El Mago, revista electrónica Cosmovisión, artículos periodísticos en diarios y revistas.

 

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