Mientras los Astrólogos del presidente también hacen campaña por la reelección, aquellos que no formamos parte del ´círculo áureo´ tratamos de interpretar la realidad que nos toca vivir mediante el análisis de la otra cara de la Carta Natal de nuestro país. Claro que cada Carta Natal tiene varios niveles de lectura, y lo ideológico no escapa a esta posibilidad, en donde, mas allá de los resultados que se esperan para una elección, las necesidades de la gente siguen siendo las mismas y la confusión reinante hace proselitismo en todos los frentes, y el Astrológico no escapa a esta guerra de presiones, sugerencias y trascendidos.

          Un astrólogo extremista diría, luego de un concienzudo análisis de la Carta Natal de nuestro país, que la Argentina marcha hacia el fracaso, que a pesar de que importantes cambios están ocurriendo (fundamentalmente en lo económico), se está desarticulando a la sociedad como tal, que una crisis se avecina, que la falta de solidaridad ya es un hecho cotidiano, y que el sálvese quien pueda es la consigna de esta ´Nueva Argentina´ que nos encontrará ´fundidos y dominados´ (¿era así?).
          Claro está, que si este astrólogo avanza un poco más en su análisis, propondría en forma ´objetiva´ una solución astrológica al problema, y el resultado sería... casi, casi... la propuesta de una revolución popular (o social) en la que no faltarían algunos hechos de violencia.
          Como usted puede apreciar, la astrología tampoco es ajena a esta esquizofrenia en la que para algunos ´todo está bien´, y para otros ´todo está como el culo´. Dos posturas totalmente contrapuestas... dos extremos de un mismo problema que merecen, tal vez, un análisis mucho mas profundo... claro está, a la luz de la Astrología.
LA CONSPIRACION DE ACUARIO
          No. No le voy a comentar el libro que lleva este título. Pero voy a aprovechar el mismo para desarrollar un concepto que tiene que ver con esta supuesta transición en la que estamos viviendo. Dejamos la Era de Piscis e ingresamos en la Era de Acuario. Poético significado para muchos, una promesa de un mundo mejor, libertad, paz y amor, amor libre, sexo libre, solidaridad (¡¡¡¿¿¿SOLIDARIDAD???!!!), Spinetta, Artaud, Hair, Vietnam, etc, etc, etc... la Biblia y el Calefón.
          Si usted tiene alrededor de cuarenta años seguro que ´alguien´ le contó esta historia.
          ´Deja que entre el Sol...´, decía el tema principal de la obra Hair, vino la promesa de un cambio, la paz, un mundo mejor, y detrás de todo eso, llegaron los vivos de siempre, los que provocaron confusión y quisieron hacernos creer que individualidad era sinónimo de individualismo.
          Le explico. Desde hace algún tiempo vienen proliferando en nuestro país, y también en el resto del mundo, diferentes escuelas esotéricas de desarrollo espiritual, diversas técnicas que apuntan a lo mismo: el desarrollo del ser humano en todos los órdenes, el crecimiento individual, el desarrollo de la propia individualidad. Pero es en este punto, en donde surge la confusión. Individualidad no es sinónimo de individualismo o de ´sálvese quién pueda´, y muchos de los que pregonan este tipo de técnicas se olvidan concienzudamente de marcar esta diferencia.
          Desde el estado nos bombardean con mensajes que cantan loas del cuentapropismo, de la superación personal, de que sólo progresa el que quiere, y el que no lo hace es porque no se preocupa y porque es un verdadero nabo. Algunas disciplinas de autosuperación y algunas escuelas esotéricas, se hacen eco de este mensaje en forma estricta, y en esta parafernalia de métodos y de técnicas se olvidaron de la palabra ´solidaridad´.
          Y a eso es a lo que en definitiva apunta el simbolismo de Acuario... un hombre que con su cántaro vuelca el agua del conocimiento sobre la humanidad, para que el mismo sea patrimonio de todos.

          Para muchos este signo presenta alguna contradicción. Acuario rige, por un lado, la individualidad y por otro la conciencia grupal y social. Pero no son términos que estén divorciados si no confundimos individualidad con individualismo. Acuario propone el desarrollo de todos los potenciales individuales, a través de un trabajo interior, pero sin perder de vista lo que le sucede al prójimo, es decir con el fin de ayudar y de solidarizarse.
          Muchos ´iluminados de turno´ repiten la frase ´...la política no me interesa...´, como si hubiesen llegado a un plano de evolución muy por encima del resto de los seres humanos, que se preocupan por esas cosas tan terrenales. El verdadero representante de la Era de Acuario, tiene conciencia política y social (más allá de que la política esté llena de pelotudos), y el hecho de que todo esto le interese es un indicio importante de su nivel evolutivo.
          En esta época de transición en la que dejaremos definitivamente la Era de Piscis, signada por el oscurantismo, y nos estamos sumergiendo en la era de Acuario, tenemos que tener muy claro este tipo de compromiso.